Una investigación publicada en Reino Unido ha revelado, entre 274 profesiones analizadas, las que mayor felicidad producen y las que más insatisfacción crean. La investigación es parte del esfuerzo del Gobierno del Reino Unido para proporcionar información que podría dar un impulso al bienestar de la nación.

Sus resultados no son por tanto trasplantables directamente a la realidad española. Y menos aún pretendemos sugerir que ingresar en un seminario sea la llave a la felicidad o ser camarero una desgracia, ni mucho menos. Sin embargo, esta investigación nos llamó la atención en particular porque fue llevada a cabo por un organismo oficial, en concreto del Reino Unido, lo que le otorga un cierto “plus” de credibilidad.

Pues bien, las profesiones que encabezan ese ranking como las más felices son (de mayor a menor):

1. Clero
2. Altos ejecutivos y funcionarios
3. Gerentes y propietarios de explotaciones agropecuarias
4. Secretarias de empresa
5. Responsables de calidad
6. Gerentes sanitarios
7. Profesionales de la salud
8. Agricultores
9. Gerentes de Hotel
10. Supervisores de instalaciones electrónicas, eléctricas y mecánicas

En el otro lado, del ranking, las 10 profesiones que nos hacen más infelices son (en orden descendente de infelicidad):

1. Gerentes de hostelería
2. Albañiles
3. Cobradores
4. Trabajadores de limpieza industrial
5. Alicatadores
6. Teleoperadores
7. Animadores
8. Conductores de ambulancia
9. Camareros
10. Operarios de fábrica

El vínculo entre el dinero y la satisfacción no es nuevo ni sorprende a nadie. Pero hay algunas profesiones con salarios moderados que están entre las que más satisfacción vital producen. Este grupo incluye al clero, preparadores deportivos, las secretarias de colegios y a las enfermeras de clínicas dentales. Parece que trabajar por el bienestar de nuestros semejantes (médicos y enfermeras por ejemplo o los propios sacerdotes) o al aire libre (empresarios agropecuarios y agricultores) producen un plus de satisfacción.

En el extremo opuesto de la lista, algunas profesiones están razonablemente bien pagadas pero tienen bajos niveles de satisfacción. Este grupo incluye a los aparejadores, químicos y paramédicos.

Pero la realidad es que la mayoría de los empleos mejor pagado están la parte superior de la lista, mientras que la mayoría de los empleos peor pagados están en la parte inferior. Pero obviamente el dinero no es el único elemento a tener en cuenta, ni el más importante. En realidad, y por lo general, los trabajos de la parte superior de la lista reúnen los rasgos distintivos de las profesiones más satisfactorias, entre los cuales destacamos:

– Percepción de que la remuneración es justa.
– Percepción del sentido de logro.
– Variedad y complejidad del trabajo.
– Sensación de control.

Muchos de estos factores están ausentes de los puestos de trabajo que mayor insatisfacción vital nos producen. Es difícil cambiar drásticamente la naturaleza de estas profesiones, pero sin duda se puede mejorar la satisfacción de los trabajadores si: perciben un mayor apoyo por parte de las organizaciones, reciben “feedback” sobre su trabajo, consiguen separar su vida profesional y personal y se reducen al mínimo las trabas burocráticas y administrativas en sus trabajos.
Abordaremos estos factores próximamente.